Un reciente informe elaborado por la ENTSO-E analiza en profundidad las causas del apagón eléctrico registrado en la Península Ibérica, señalando que la elevada penetración de energías renovables fue uno de los factores determinantes en el incidente. El documento, publicado el 20 de marzo de 2026, pone el foco en la complejidad creciente de la gestión del sistema eléctrico en escenarios con alta generación no gestionable.
Según el análisis técnico, el apagón se produjo como consecuencia de una combinación de factores, entre ellos la baja inercia del sistema derivada del peso de tecnologías como la solar y la eólica, así como determinadas desconexiones en cascada que agravaron la situación. Esta menor inercia dificulta la capacidad de respuesta ante perturbaciones, reduciendo el margen de actuación de los operadores del sistema.
El informe también destaca la necesidad de reforzar los mecanismos de control y estabilidad de la red, especialmente en sistemas eléctricos como el ibérico, donde la interconexión con el resto de Europa sigue siendo limitada. En este contexto, se subraya la importancia de avanzar en soluciones como el almacenamiento energético, la mejora de los sistemas de predicción y la implementación de tecnologías que aporten inercia sintética.
Asimismo, se pone de manifiesto la relevancia de adaptar la regulación y los procedimientos operativos a un mix energético en transformación, donde las fuentes renovables seguirán incrementando su protagonismo en los próximos años.
Desde el punto de vista operativo, el informe recomienda:
- Reforzar la supervisión en tiempo real del sistema eléctrico.
- Incrementar la capacidad de respuesta ante desequilibrios.
- Impulsar inversiones en almacenamiento y flexibilidad.
- Mejorar la coordinación entre operadores a nivel europeo.
Este análisis supone un punto de inflexión para el sector eléctrico, que deberá acelerar su adaptación técnica y regulatoria para garantizar la seguridad del suministro en un contexto de transición energética.



