La Universidad de Cádiz ha puesto en marcha, junto a Bettergy y Menapy Peninsula, un proyecto de generación renovable en el Campus de Puerto Real que transformará el aparcamiento de la Escuela Superior de Ingeniería en una infraestructura energética de autoconsumo. La actuación prevé una planta fotovoltaica de al menos 1.710 kWp, una inversión de 5.109.104 euros y una producción estimada de 2.600.000 kWh al año, con la que se cubriría el 44,3 % del consumo eléctrico del campus. La intervención no solo introduce generación limpia en un punto de elevada demanda, sino que además aprovecha una superficie ya existente para compatibilizar uso universitario, sombra para vehículos y producción energética con aplicación directa sobre el consumo real de la instalación.
El proyecto se ubicará sobre el aparcamiento de la Escuela Superior de Ingeniería mediante seis marquesinas tipo pórtico doble, diseñadas para cubrir 612 plazas y dar servicio a dos filas de vehículos por estructura. Sobre estas cubiertas se instalarán cerca de 3.000 módulos solares de 550 W en una superficie próxima a los 10.000 metros cuadrados, lo que convierte esta actuación en una de las intervenciones más relevantes de integración fotovoltaica sobre aparcamientos universitarios descritas en el anuncio publicado por Bettergy.
Según las previsiones difundidas, la nueva planta permitiría cubrir una parte sustancial de la demanda eléctrica del Campus de Puerto Real y aportaría también el 24,9 % del consumo eléctrico anual total de la Universidad de Cádiz. El contexto energético de la actuación refuerza su importancia: en 2024, el consumo eléctrico conjunto de los cuatro campus universitarios ascendió a 10.414.507 kWh, de los cuales 5.863.644 kWh correspondieron al Campus de Puerto Real. Con estos datos, la instalación se plantea como una infraestructura estratégica para reducir dependencia energética, mejorar la estabilidad del suministro y avanzar en eficiencia y sostenibilidad dentro del ámbito universitario.
Desde el punto de vista técnico y funcional, la solución destaca por integrar generación renovable en una infraestructura ya operativa, sin perder la función principal del aparcamiento. Las marquesinas solares permiten convertir un espacio de uso diario en un punto de producción eléctrica vinculado al propio centro de consumo, una fórmula especialmente relevante en entornos con elevada ocupación, demanda estable y necesidad de optimizar superficie disponible. El planteamiento, además, encaja con estrategias de autoconsumo orientadas a obtener ahorro a largo plazo y a reforzar la descarbonización de instalaciones públicas.



