El Gobierno de España ha anunciado una asignación provisional de 670 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) con el objetivo de acelerar la modernización energética del país y reforzar el desarrollo industrial vinculado a tecnologías limpias. La inversión, canalizada a través del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), permitirá avanzar en proyectos estratégicos relacionados con energías renovables, almacenamiento eléctrico, movilidad sostenible e infraestructuras energéticas de nueva generación. La medida se integra dentro de la estrategia nacional de descarbonización y fortalecimiento de la autonomía energética europea.
Uno de los programas con mayor dotación será PORT-EOLMAR, que contará con 212 millones de euros destinados a adaptar infraestructuras portuarias clave para el despliegue de la eólica marina y otras energías renovables offshore. Entre los puertos beneficiarios se encuentran Tarragona, Castellón, Las Palmas, Gijón y la agrupación portuaria formada por A Coruña y Ferrol-San Cibrao. Dentro de estas actuaciones destaca el proyecto “Golfo Ártabro-Offshore Wind”, que recibirá cerca de 100 millones de euros para potenciar capacidades industriales ligadas a la fabricación y mantenimiento de estructuras flotantes y aerogeneradores marinos.
La estrategia energética también refuerza el almacenamiento eléctrico mediante la ampliación del programa BORALMAC II, cuyo presupuesto alcanzará los 165 millones de euros. Esta línea permitirá financiar siete proyectos de centrales hidroeléctricas reversibles de bombeo repartidos entre Galicia, Asturias, Andalucía, Extremadura y Cataluña. Entre las iniciativas más destacadas figura una instalación en Lugo con una ayuda provisional de 48 millones de euros y otra actuación en Asturias con aproximadamente 45 millones de euros. Estas infraestructuras tendrán un papel fundamental en la integración de energías renovables y en la estabilidad operativa del sistema eléctrico.
Además, el Ejecutivo destinará otros 165 millones de euros al fortalecimiento de la cadena de valor industrial asociada a tecnologías limpias y sistemas energéticos avanzados. En total se respaldarán 41 proyectos distribuidos en doce comunidades autónomas relacionados con baterías, almacenamiento energético, hidrógeno renovable, redes eléctricas, energía solar y renovables marinas. Entre ellos sobresale una iniciativa industrial de fabricación de baterías en Navarra que recibirá una ayuda provisional de 81 millones de euros.
La movilidad eléctrica constituye otro de los pilares de esta fase de inversiones públicas. A través de los programas Moves Corredores y Moves Flotas Plus, el Gobierno prevé financiar 337 proyectos destinados a desplegar 2.880 nuevos puntos de recarga en corredores estratégicos y facilitar la incorporación de más de 3.700 vehículos eléctricos, junto con cerca de 300 puntos de recarga adicionales orientados a flotas empresariales.
Por otro lado, el programa Renocogen contará con una asignación de 21 millones de euros para impulsar proyectos de producción eléctrica y térmica mediante energías renovables en sustitución de combustibles fósiles. Las actuaciones beneficiarias estarán ubicadas en Navarra, País Vasco, Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Aragón y Cantabria.
La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha señalado que España dispone actualmente de una posición estratégica para liderar la transición energética europea gracias a su capacidad renovable y al desarrollo progresivo de un tejido industrial especializado en tecnologías verdes. El Ejecutivo considera que estas inversiones contribuirán a reforzar la competitividad industrial, avanzar en la descarbonización y mejorar la seguridad energética nacional.



