La transformación digital de la industria española del metal avanza, pero lo hace a un ritmo insuficiente en algunas de las tecnologías que marcarán la competitividad del sector durante los próximos años. Así lo pone de manifiesto el informe “El estado de la digitalización en la industria española del metal”, presentado por la Fundación del Metal para la Formación (FMF) en el marco del Observatorio del Metal. El estudio concluye que el sector alcanza una puntuación media de 50,4 sobre 100 en madurez digital, una cifra que refleja una evolución positiva, aunque todavía muy alejada del objetivo previsto para 2030, situado en 75 puntos sobre 100.
El análisis, realizado sobre 318 empresas de 44 provincias españolas y representativas de todos los subsectores del metal, revela que menos de la mitad de las compañías han alcanzado una fase avanzada de digitalización. En concreto, el 46,9 % de las empresas se encuentra en un nivel avanzado, mientras que el 42,4 % continúa en una fase de transición digital. Además, un 5,4 % permanece en situación de rezago estructural y otro 5,4 % presenta un grado muy elevado de implantación tecnológica.
Los mejores resultados se registran en las áreas de gestión y administración, que obtienen 6,25 puntos sobre 9, así como en infraestructura y conectividad, con 5,8 puntos sobre 9. Sin embargo, las tecnologías vinculadas a la denominada Industria 4.0 muestran una implantación claramente insuficiente. La inteligencia artificial, el Internet de las Cosas (IoT), la robótica o la fabricación aditiva apenas alcanzan 3,35 puntos sobre 9, situándose entre los ámbitos con menor desarrollo dentro del ecosistema digital del sector.
Tampoco obtienen resultados satisfactorios las áreas relacionadas con la automatización industrial, la integración de sistemas y la explotación avanzada de datos. La automatización e integración alcanza 4,2 puntos sobre 9, mientras que la analítica y explotación de datos se queda en 3,85 puntos sobre 9, evidenciando la necesidad de acelerar la incorporación de tecnologías capaces de mejorar la eficiencia operativa, la toma de decisiones y la competitividad empresarial.
Desde Confemetal se considera que esta situación representa una importante oportunidad de crecimiento para el conjunto de la industria. Su presidente, José Miguel Guerrero, destaca que muchas empresas ya disponen de una base digital sólida y que el desafío actual consiste en extender la transformación tecnológica al núcleo de los procesos productivos, incorporando herramientas avanzadas de automatización, inteligencia artificial y análisis de información.
El informe también pone el foco en el desafío del relevo generacional. La FMF estima que el sector necesitará incorporar alrededor de 350.000 profesionales en los próximos años, debido, entre otros factores, a la jubilación prevista de hasta 240.000 trabajadores durante la próxima década. Este escenario convierte la capacitación tecnológica y la atracción de talento especializado en factores estratégicos para garantizar la competitividad futura de la industria española del metal.
Según las conclusiones del estudio, la consolidación de los avances ya logrados en digitalización deberá complementarse con una mayor integración de sistemas, una explotación más eficiente de los datos y la extensión de estas capacidades a toda la cadena de valor. Solo así será posible desarrollar nuevos modelos de negocio, incrementar la productividad y responder con mayor flexibilidad a las exigencias de un entorno industrial cada vez más digitalizado y competitivo.



