El desarrollo de los proyectos de hidrógeno verde en España podría generar alrededor de 40.000 empleos hasta 2030, de los que unos 10.000 corresponderían a Andalucía, según ha señalado el presidente de la Asociación Española del Hidrógeno, Javier Brey, quien destaca que el sector comienza a entrar en una fase de despliegue tras varios años centrados en planificación.
En una entrevista concedida a Europa Press, Brey ha explicado que las iniciativas actualmente planteadas en el país contemplan esa creación de puestos de trabajo, con Andalucía como uno de los territorios más beneficiados por su potencial energético y por los proyectos industriales en desarrollo.
En este sentido, ha valorado especialmente el impulso que supone la aprobación definitiva del proyecto del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde impulsado por Moeve, que considera un paso relevante para el sector tras un periodo de cierta incertidumbre.
Según ha indicado, después de una etapa de “grandes anuncios” entre 2021 y 2022, el sector atravesó en 2023 y 2024 una fase de espera hasta que se concretaran aspectos regulatorios, financieros y técnicos que permitieran materializar los proyectos.
Brey ha explicado que el proyecto aprobado por Moeve constituye el primer desarrollo dentro del denominado Valle Andaluz del Hidrógeno, una iniciativa de mayor alcance destinada a impulsar la producción de hidrógeno renovable en la comunidad autónoma.
De acuerdo con los planes planteados, el conjunto del valle contempla alcanzar en una primera fase una capacidad de 300 megavatios, ampliables posteriormente hasta los 400. A su juicio, este proyecto representa “el primer ladrillo” de ese desarrollo industrial y demuestra que el sector empieza a avanzar hacia la construcción de instalaciones de gran escala.
No obstante, el responsable de la asociación ha señalado que este tipo de infraestructuras requieren todavía algunos años para su construcción, ya que se trata de plantas industriales complejas que necesitan largos procesos de ingeniería y ejecución.
El proyecto prevé producir alrededor de 45.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable, que se destinarán a diferentes usos industriales y energéticos.
En este sentido, Brey ha subrayado también la dimensión del proyecto en el contexto europeo, al considerar que la iniciativa impulsada por Moeve “va a ser uno de los mayores proyectos de hidrógeno de Europa en el corto plazo”.
Entre los principales ámbitos de aplicación figura la industria, especialmente para reducir emisiones en procesos como el refino. Además, el hidrógeno renovable podría emplearse en el transporte pesado, tanto de forma directa como a través de derivados como combustibles sintéticos, con aplicaciones en el transporte marítimo, por carretera o en la aviación.
Asimismo, también se utilizará en la producción de determinados compuestos químicos, como el amoníaco o el metanol, sectores en los que actualmente se emplean combustibles fósiles.
Pese al avance de los proyectos, Brey ha señalado que uno de los principales retos para el desarrollo del hidrógeno renovable sigue siendo el marco regulatorio, ya que aún está en proceso la transposición de la normativa europea que debe concretar los objetivos y condiciones de desarrollo del sector.


