El Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de Cádiz celebra el día grande de la profesión y se reivindica “desde el sur, donde también se diseña el futuro”
Tirititran, tran, tran. Por alegrías, siempre por alegrías de Cádiz, arrancaba la quinta Gala Ingenio Gaditano de COGITI Cádiz. La V, de la victoria. Noche de emociones y de sensaciones, sostenida musicalmente por la garganta de Raúl Gálvez y el duende del Niño de la Leo a la guitarra. La nostalgia envolvía un ambiente marcado por la historia de este escenario: los antiguos depósitos de tabacos representan esa mescolanza perfecta entre tradición y modernidad, testimonio en piedra de artesanía, trabajo, innovación. E ingenio. La gala del Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de Cádiz se anclaba este año a la capital, punto de partida de tantos caminos, y reconocía con su premio a los ciclos combinados de Naturgy por volver a alumbrar a este país.
El habitual maestro de ceremonias, el polifacético Enrique Miranda, enumeraba la nutrida representación institucional y cedía la palabra en su discurso inicial al decano de COGITI, Domingo Villero. El gaditano recordaba que entre estas paredes “trabajaron mis abuelos. En estos antiguos depósitos de tabacos, donde ahora hay luces, hubo jornadas largas de trabajo y manos que sabían lo que hacían. Hoy no tenía la sensación de entrar en un recinto industrial, sino de volver a casa”. En su semblanza, rebosante de emotividad, incidía en que “este edificio es una lección de ingeniería. Se inventó para trabajar y ha sabido reinventarse para seguir sirviendo a su ciudad. Como nosotros: adaptarnos pero sin perder la esencia, desde nuestros cimientos”.
Se refería a esa relación especial, la simbiosis entre el arte y el ingenio “que en Cádiz son primos hermanos. Se distinguen poco y se llevan de maravilla”.
Villero explicaba que “son ya cinco años reconociendo a quienes convierten una idea en una máquina, un proceso en un servicio, en una empresa. Desde el sur también se diseña el futuro. Soy un decano optimista porque conozco a los profesionales que llenan este recinto, y soy orgulloso porque sé de dónde venimos”, argumentaba.
El decano felicitaba a todos los reconocidos en esta velada tan especial. A los recién llegados, a los que cumplen 25 años en la profesión y a quienes han alcanzado los 50. “Sois la memoria viva de este colectivo. Y frente a la memoria, ahora tenemos el porvenir. Esta noche hemos podido reunir a quienes cumplen medio siglo de vida profesional y a los que acaban de empezar. Eso es un colegio. Una cadena que no se rompe. Y, a los jóvenes, recordar una cosa: el título os habilita pero es el oficio el que os hace ingenieros. Cuando dudéis, preguntad, porque siempre encontraréis al lado a un compañero que os echará una mano”.
Nadie olvida ese 28 de abril del año pasado, cuando España se quedó a oscuras. “Descubrieron todos lo que los ingenieros sabíamos desde siempre. La electricidad no es un milagro”. Hay detrás una ingente labor, exigente y de una precisión extrema. “Allí estuvieron los ciclos combinados de naturgy trabajando sin descanso hasta que el último hogar recuperó el suministro eléctrico. COGITI Cádiz le reconoce por su contribución fundamental al restablecimiento del sistema eléctrico. Y por su implicación constante con nuestra profesión. Pocas cosas requieren más ingenio que volver a encender un país”.
En la recta final de su discurso, destacaba la figura de dos personas imprescindibles en su junta directiva. “Hay reconocimientos que se entregan y otros que se devuelven. La UAITIE (Unión de Asociaciones de la Ingeniería Técnica Industrial de España) devuelve una pequeña parte de lo mucho que estos compañeros, Jacob Jiménez y Ángel Casado, han dado y ofrecen a nuestra profesión. Su dedicación sólo se puede describir con esta palabra: obsesiva. Para que ningún compañero se quede sin respuesta, para que el Colegio quede a su altura”.
Domingo Villero dejaba una sorpresa para el final. Un anuncio tan inesperado como deseado. “Nuestra profesión vive tiempos de cambio que requieren de nuevas soluciones, actuaciones de manera colaborativa. Quiero anunciarles que desde Cádiz vamos a liderar una candidatura al Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España. Será un honor y un placer encabezar esta lista desde esta ciudad. El sur tiene mucho que aportar y hemos sido siempre el puente entre la idea y la realidad”.
El valor de los premios reside en los galardonados. Acerinox, Moeve, Navantia, Airbus y ahora Naturgy. El director de Ciclos Combinados de la empresa que ostentará esta insignia, Manuel Doblado Arrayás, agradecía esta prestigiosa distinción, y apostaba por la inversión. “Hay que hacerlo no sólo para mantener la productividad y la posición en el mercado sino también para invertir en talento. Tenemos mucho talento en nuestras empresas, hay que potenciarlo”, sentenciaba.
A nivel institucional, la velada disfrutaba del acompañamiento del alcalde de Cádiz, Bruno García, y la delegada de la Junta, Mercedes Colombo. García aprovechaba la oportunidad “para daros las gracias. Por lo que hacéis los 365 días al año. Como sociedad, es importante saber que podemos contar con vosotros. En los momentos malos, como se ha demostrado, y pensando también en el progreso. Sois imprescindibles, necesarios, y la ciudad os lo reconoce. Desde aquí vaya nuestro compromiso para que los caminos sigan unidos”.
Los tientos entonados por Raúl Gálvez se convertían en el magnífico interludio, musicalizando la transición entre el reconocimiento a las trayectorias y los premios entregados por el Colegio. Jacob Jiménez y Ángel Casado recogían la medalla y el diploma acreditativo como Socios de Mérito de la UAITIE por sus méritos profesionales y servicio a la Institución. Y además, sus esposas, Verónica Labrador y Susana Díaz, recibían el Lazo de Dama que representa un agradecimiento explícito de la corporación por el apoyo familiar brindado al profesional a lo largo de toda su carrera.
A continuación, se procedía a la entrega de los diferentes premios de este año:
-Premio juventud y visado colegial, Melania Sánchez Romero.
-Premio experiencia y visado colegial, Juan Gómez Vela.
-Premio constancia en el visado y actividad profesional, Salvador Rodríguez Castro, de Tentusol.
-Premio contribución a la seguridad industrial a través del visado colegial, para Anexo 3 Ingeniería y desarrollo, representada por Pedro Arias Escobar y D. David Hernández Muñoz.
“La ingeniería está detrás de esa parte que hace avanzar a una provincia. Cádiz sabe mucho de eso gracias a todos los profesionales que están hoy aquí y los que han sembrado en esta provincia y en su industria”, apoyaba la delegada de la Junta en Cádiz, Mercedes Colombo. “Trabajamos para que Cádiz siga teniendo esa capacidad industrial. Pero no solo la que tiene, sino la que puede tener. En ese camino, los ingenieros sois imprescindibles”.
El olor a tabaco aún se podía intuir en tan simbólico escenario, con la luz traslúcida penetrando entre los cristales y quebrando las nubes de polvo. El polvo que se esparcía entre esas mesas donde hombres y mujeres desarrollaban un trabajo rutinario y monótono en la forma, emocionante y sentimental en su esencia. La velada volvía a encender tantos y tantos recuerdos añejos y nostálgicos sobre un nuevo tapiz: el del progreso, el de la innovación, el de la esperanza. Sentir y sentirse, eso es en definitiva.


