La Comisión Europea ha aprobado la Recomendación (UE) 2026/1007, de 30 de abril de 2026, mediante la que se establecen nuevas directrices para apoyar el desarrollo de las comunidades energéticas, el autoconsumo y el consumo compartido de energía en toda la Unión Europea. La iniciativa busca acelerar la implantación de energías renovables, facilitar la participación ciudadana en el sistema energético y reforzar la independencia energética europea.
La recomendación, publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea el 8 de mayo de 2026, pone el foco en la eliminación de barreras administrativas, el acceso simplificado a la red eléctrica, la digitalización energética y el impulso de modelos colaborativos de generación y consumo energético.
El documento establece que los Estados miembros deberán reforzar los marcos regulatorios que permitan el desarrollo de comunidades energéticas y sistemas de autoconsumo compartido, favoreciendo especialmente la participación de hogares vulnerables, pequeñas empresas, administraciones públicas y entidades locales.
Entre las principales medidas recomendadas por la Comisión Europea destacan:
- Simplificación de trámites administrativos y autorizaciones.
- Impulso al autoconsumo compartido y las comunidades energéticas.
- Facilitación de conexiones a red para pequeñas instalaciones renovables.
- Reducción de barreras regulatorias para instalaciones solares y almacenamiento.
- Creación de ventanillas únicas de apoyo técnico y administrativo.
- Impulso a plataformas digitales y redes inteligentes.
- Fomento del acceso a financiación y ayudas europeas.
- Mayor participación ciudadana y lucha contra la pobreza energética.
Uno de los aspectos más relevantes es el objetivo de potenciar el consumo compartido de energía, permitiendo que ciudadanos, empresas y entidades puedan producir, almacenar, compartir o vender energía renovable de manera colaborativa.
La Comisión Europea también plantea facilitar instalaciones solares de pequeña escala, incluyendo sistemas fotovoltaicos de balcón de hasta 800 W, simplificando requisitos administrativos y conexiones a red.
Además, la recomendación incorpora medidas orientadas a la digitalización del sistema energético, promoviendo el uso de inteligencia artificial, plataformas abiertas, redes inteligentes y sistemas avanzados de gestión energética para optimizar el autoconsumo y la flexibilidad de la red.
El texto presta especial atención a la inclusión social y a la participación de hogares afectados por pobreza energética, impulsando mecanismos para garantizar que las comunidades energéticas puedan convertirse también en herramientas de cohesión social y acceso asequible a la energía.
La Comisión fija igualmente el objetivo de incrementar la capacidad renovable instalada mediante comunidades energéticas hasta los 90 GW y anuncia futuras medidas de financiación, apoyo técnico y desarrollo de capacidades a través de programas europeos.
Desde el ámbito técnico e industrial, la recomendación tendrá un impacto directo sobre ingenierías, instaladores, proyectistas, desarrolladores energéticos y empresas vinculadas al sector de las energías renovables, almacenamiento energético, digitalización y gestión de infraestructuras eléctricas.
Documento oficial:



