El Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España (COGITI) y el Consejo General de Economistas de España (CGE) han reclamado la aprobación "urgente" de la nueva Ley de Industria y Autonomía Estratégica ante la creciente preocupación por los costes de la energía, la falta de talento y la pérdida de competitividad.
Así lo han trasladado durante la presentación del IX Barómetro Industrial, elaborado por COGITI con la colaboración de la Fundación Caja de Ingenieros, que recoge la opinión de 2.813 ingenieros técnicos industriales y graduados en ingeniería de la rama industrial de toda España, e incorpora un informe del Servicio de Estudios del CGE.
Durante la exposición, el presidente de COGITI, José Antonio Galdón, ha señalado que este Barómetro "refleja claramente" la necesidad de impulsar políticas industriales "más ágiles, competitivas y alineadas" con los grandes retos tecnológicos, energéticos y geopolíticos actuales.
Asimismo, Galdón ha añadido que la transición energética y la digitalización representan una "gran oportunidad para España, pero requieren planificación" e infraestructuras, alertando de que la falta de talento técnico especializado "se está convirtiendo en uno de los principales cuellos de botella".
A su vez, el presidente del Consejo General de Economistas de España, Miguel Vázquez Taín, ha destacado que la industria "sigue siendo uno de los principales motores de crecimiento, innovación y empleo de nuestra economía, pero necesita un marco normativo estable".
Vázquez Taín ha incidido, también, en que la futura Ley de Industria y Autonomía Estratégica constituye "una herramienta clave para reforzar la competitividad, atraer inversión y ganar autonomía estratégica", y ha remarcado que su aprobación "ya no admite más demoras".
Por su parte, el director del Servicio de Estudios del CGE, Salvador Marín, ha señalado que "España se mantiene en ese segundo pelotón de la industria europea, junto a Polonia y la República Checa, por detrás de los tres grandes en este ámbito, Alemania, Italia y Francia".
Marín ha advertido de que la distancia con el podio es relevante y que el 'Indicador del Clima Industrial' "encadena ya 42 meses consecutivos en negativo, desde julio de 2022 hasta diciembre de 2025, una situación ante la que "parecen demasiados" meses.
DESAFÍOS DE LA INDUSTRIA
Así, los resultados reflejan una industria que mantiene su capacidad de actividad, inversión y generación de empleo, pero que afronta "importantes desafíos" relacionados con los costes energéticos, la disponibilidad de talento especializado, la digitalización y la incertidumbre geopolítica internacional.
En este sentido, según el barómetro, la reindustrialización territorial se consolida como la principal prioridad para el sector, ya que el 41% de los ingenieros encuestados considera que reforzar el tejido productivo y recuperar la capacidad industrial debe situarse urgentemente en el centro de la política económica española.
Asimismo, según el estudio, el 87% de los profesionales considera "prioritario" avanzar hacia una "mayor autonomía energética" para reducir la vulnerabilidad de la industria ante la inestabilidad de los mercados internacionales para proteger el tejido productivo.
En esta misma línea, el 83% de los expertos consultados prevé "efectos negativos" sobre los costes de producción y la competitividad industrial derivados de las tensiones geopolíticas y energéticas actuales.


