El Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España (COGITI) ha presentado el I Barómetro de la Mujer Ingeniera, un estudio que ofrece una radiografía inédita sobre la situación profesional, laboral y social de las mujeres ingenieras en España. Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, que se conmemora cada 23 de junio, el informe analiza el grado de integración femenina en el ámbito STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), identificando tanto los avances logrados como los retos que siguen condicionando el desarrollo profesional de muchas mujeres en el sector.
El estudio, elaborado a partir de las respuestas de 1.106 ingenieras de toda España, pone de manifiesto una creciente presencia femenina en puestos de responsabilidad. Actualmente, el 55% de las ingenieras ocupa cargos de gestión o liderazgo, mientras que el 71% desarrolla su actividad profesional directamente en el ámbito de la ingeniería. Estos datos reflejan una consolidación progresiva del talento femenino en sectores tradicionalmente masculinizados y una mayor participación en la toma de decisiones dentro de las organizaciones.
La ingeniería industrial continúa siendo el principal ámbito profesional de las participantes. Entre las especialidades con mayor representación destacan Mecánica (31%), Eléctrica (23%), Química (17%) y Electrónica (17%), aunque el informe también evidencia una creciente incorporación de mujeres a áreas emergentes como las energías renovables, la ingeniería aeroespacial, la informática, las telecomunicaciones o la ingeniería biomédica.
En materia laboral, el barómetro refleja una elevada integración en el mercado de trabajo. El 48% trabaja por cuenta ajena, un 21% desarrolla su actividad en el sector público y un 14% ocupa puestos directivos o de alta responsabilidad. Sin embargo, el informe también señala importantes desafíos relacionados con la igualdad de oportunidades. El 43% considera que ser mujer influye negativamente en sus posibilidades de promoción o reconocimiento profesional, mientras que solo un 6% considera plenamente satisfactorias las oportunidades reales de ascenso dentro de sus organizaciones.
La conciliación continúa siendo una de las principales preocupaciones del colectivo. Más del 80% de las encuestadas reconoce que las responsabilidades familiares han condicionado en algún momento sus decisiones laborales, y el 60% considera que acogerse a medidas de conciliación penaliza la carrera profesional. A ello se suma una elevada carga de estrés laboral, con valoraciones especialmente altas en los niveles superiores de la escala analizada por el estudio.
El informe también pone el foco en las desigualdades que siguen presentes en el entorno profesional. Un 33% de las participantes percibe que recibe una remuneración inferior a la de sus compañeros varones en puestos equivalentes, mientras que el 66% afirma haber experimentado o presenciado comentarios o actitudes sexistas en alguna ocasión, porcentaje que alcanza el 18% cuando se trata de situaciones frecuentes.
Pese a estas dificultades, el estudio refleja una valoración positiva de la profesión y del reconocimiento de las capacidades técnicas. El 59% de las ingenieras considera que sus competencias profesionales son valoradas en su entorno laboral, y la mayoría recomendaría estudiar ingeniería a niñas y jóvenes interesadas en carreras STEM. No obstante, la falta de referentes sigue siendo una asignatura pendiente: solo un 5% considera que existen suficientes modelos femeninos visibles, mientras que una parte significativa de las participantes demanda una mayor visibilidad del liderazgo femenino en la ingeniería.
El I Barómetro de la Mujer Ingeniera concluye que el futuro de una ingeniería más diversa e innovadora pasa no solo por incrementar la presencia femenina, sino también por transformar los entornos laborales y culturales del sector para garantizar una igualdad efectiva de oportunidades, reconocimiento profesional y acceso al liderazgo. Con vocación de continuidad, esta iniciativa aspira a convertirse en una herramienta de referencia para medir la evolución de la mujer en la ingeniería y contribuir a una profesión más inclusiva e igualitaria.


